30 de enero de 2019
La cifra de desinversión supera en un 73% la registrada en 2017.
La banca española sigue esforzándose para desprenderse de su división inmobiliaria, tras la mala experiencia durante la pasada crisis. En plena fase de recuperación económica, los activos bancarios han encontrado una pronta salida en el mercado y ha permitido a las entidades financieras desprenderse de 90.0000 millones de euros durante 2018 entre inmuebles y préstamos de dudoso cobro. Con esto, la cifra de desinversión supera en un 73% la registrada en 2017.
Los fondos internacionales han tenido un peso destacado en completar parte de estas operaciones, siendo los principales vendedores Santander, BBVA, Caixabank y Banc Sabadell. Además, el mercado sigue presentando oportunidades y es clave para seguir con la buena línea de recuperación del sector financiero, ya que a pesar de los esfuerzos de estos últimos años, todavía acumula stocks y préstamos no cobrados que ronda los 75.000 millones de euros, siendo uno de los más altos de Europa.
