28 de junio de 2018
Para este 2018 se espera cerrar operaciones por valor de más de 51.0000 millones de euros.
Que la sección inmobiliaria de muchas entidades bancarias tiende a su desaparición, después de la experiencia surgida durante la crisis económica, es una realidad. Sin prisa pero sin pausa, los bancos ofrecen su activos inmobiliarios, incluso aquellos considerados tóxicos que, una década después, se han convertido en un producto, todavía desconocido, pero que ofrece mayor rentabilidad que hace unos años.
¿Cuál es la razón de este cambio de orientación? Los activos tóxicos eran considerados en el sector del real estate como aquellas hipotecas procedentes de personas con baja solvencia económica. Esto conllevaba unos gastos adicionales, y como consecuencia, un tiempo de demora hasta la ejecución judicial. No obstante, esto ha cambiado en el último ejercicio, convirtiéndolo en un nuevo producto inmobiliario, por el que fondos de inversión y empresas patrimoniales han empezado a participar.
Mercado con fecha de caducidad
Para este año 2018, tanto bancos como fondos de inversión confían en cruzar operaciones que superen los 51.000 millones de euros, con los que se cerró 2017, para consolidar a España en el mercado más activo de Europa en este sector. Sin embargo, el mayor interés radica en que se desconoce si este tipo de producto se mantendrá en 2 ó 3 años, dada la fase de recuperación en la que se encuentra el país y la considerable reducción de este tipo de activos en el futuro. Gracias a los beneficios económicos, se ha reducido el número de créditos impagados, aunque también debido a la mayor contención en la concesión de hipotecas por parte de los bancos, para evitar riesgos como ocurrió en el pasado.
Pero si hay algo que ha catapultado este mercado de impagados y créditos fallidos es la agilización de los procesos judiciales. De hecho, en la actualidad, muchos créditos hipotecarios con colaterales inmobiliarios se han convertido en una oportunidad de negocio porque el coste es más barato y el riesgo es inferior a hace unos años.
