23 de abril de 2019
En Castilla-La Mancha se localizan los pisos más amplios. Casi un 40% de las viviendas tienen un mínimo de 150 m2.
La burbuja inmobiliaria de hace una década destapó una realidad inmobiliaria que se mantiene vigente a día de hoy: los denominados micropisos. Cierto es que en ciudades como París o Hong Kong existe una oferta de vivienda que a duras penas alcanza los 10 metros cuadrados. En España, las Comunidades Autónomas de Madrid, Canarias y Cataluña son las que encabezan el ránking de viviendas de pequeñas superficies. Un negocio que ha renacido en grandes capitales donde existe una importante falta de stock inmobiliario, que ha comportado un aumento del precio de venta, sobre todo, en zonas céntricas.
No obstante, existen regiones con una regulación sobre la superficie mínima de los pisos. En Cataluña está en 20 m2, a excepción de Barcelona que debe ser de 40 m2; mientras que en el País Vasco el mínimo establecido está en 36 m2. En cambio, en Madrid no existe una limitación de superficie, de ahí que lidere la lista de la región con un mayor volumen de ‘micropisos’.
En concreto, el 5% de los pisos de la comunidad madrileña tiene menos de 46 m2. La inmensa mayoría, un 36% del total, tienen entre 46 y 75 m2 y, a nivel global, un 41,2% de las viviendas de todo el país presentan viviendas entre 76 y 105 m2.
