España se posicionó en 2ª posición de Europa en inversión hotelera en 2018 con 4.860 millones de euros.
El ‘real estate’ internacional busca
nuevas oportunidades de negocio y una alta rentabilidad. En este sentido, varios son los activos alternativos que se han posicionado en el mercado, ganando atractivo mundial, hasta el punto que este tipo de inmuebles
aumentó un 8,4% en 2018.
Según el atlas de inversión global esto obedece a dos motivos principales: por un lado la firme apuesta de los
inversores por mantener una
alta rentabilidad; y por otra la apuesta por unos activos que van aumentando en demanda, atendiendo a parámetros
sociodemográficos.
Un claro ejemplo es el incremento de
residencias de estudiantes, sobre todo en Europa y Estados Unidos; mientras que este tipo de producto no goza de buena salud en Asia. De hecho, pese a que se prevé una recesión del mercado inmobiliario en pocos años, las residencias continuarán generando rentabilidad, ya que depende del volumen de estudiantes a escala internacional. En España, por ejemplo, su programa Erasmus (programa líder en Europa) moviliza a
166.000 estudiantes también en Latinoamérica.
Mayor volumen de inversión global
No obstante, el producto con mayor volumen de inversión mundial continúa siendo la
promoción de viviendas protegidas para el alquiler. La mayor parte se focalizó en Estados Unidos y Canadá, por su tradición en este tipo de productos residenciales; aunque en Europa aumentó un 14,1% en 2018.
Otro tipo de activo que también proporciona una alta rentabilidad remite al
producto hotelero, sobre todo en Estados Unidos y Asia Pacífico. En el continente europeo, España se situó en segunda posición con una
inversión de 4.860 millones de euros, superando por primera vez a Alemania, con 223 transacciones hoteleras frente a las 185 del ejercicio 2017, siendo un 65% de la inversión extranjera.
En contrapartida, los activos alternativos que vivieron
descensos acusados fueron el sector del parking y las residencias para personas mayores. La inversión en
aparcamientos cayó un 42,4% en 2018, que contrasta con la alta rentabilidad que ofrece, De hecho, en ciudades como Madrid y Barcelona supera el 6%.
En cuanto a los hogares asistenciales la tendencia revertirá cuando aumente la
tasa de envejecimiento en la población de Asia, Europa y América del Norte. Será el momento en que aumente la demanda y el gasto sanitario.