21 de marzo de 2019
Sólo se construyeron 677 pisos protegidos durante el 2018 y todos en la provincia de Barcelona.
En los últimos 8 años, Catalunya se multiplica el número de familias que solicitan un piso protegido. En concreto, según los datos facilitados por la Generalitat, un total de 125.265 personas han demandado una vivienda social en 2018, que representa un incremento del 8,22%. Una tendencia que se mantiene al alza, sobre todo, tras el acusado aumento del precio de la vivienda de obra nueva y segunda mano. Y es que en los peores momentos de la crisis económica la cifra era de 61.721, así que se han duplicado las solicitudes de VPO.
En este sentido, el problema habitacional y la escasez de oferta de alquiler han propiciado este aumento significativo de demandas. En contrapartida, no existe tanta oferta y esto ha obligado a engrosar la lista de espera, cuyos solicitantes deben esperar varios años hasta disponer de una vivienda.
De hecho, según informa l’Agència Catalana de l’Habitatge, tan sólo se construyeron 677 pisos protegidos y todos en la provincia de Barcelona, aunque ya se han iniciado 1.394 más. Sin embargo, las cifras distan mucho de las 10.000 viviendas públicas que se edificaron en 2008.
Pese a este estancamiento, instituciones públicas han iniciado nuevas propuestas para la construcción de este tipo de alojamientos. Por lo pronto, en la provincia de Barcelona 97.799 unidades de convivencia espera un piso de protección oficial; 12.283 en Tarragona; 10.225 en Girona y 4.954 en Lleida.
